¿Por qué algunas pinturas pueden disolverse en agua y otras no?

A la hora de pintar, es importante saber preparar la pintura. Casi siempre deben disolverse, pero ¿por qué algunas pinturas pueden disolverse en agua y otra no?

 

Empecemos por definir algunos términos. Tanto el solvente como el diluyente, son químicos que se agregan a la pintura (o al barniz) para que no pierda su estado líquido. Así, puede almacenarse, transportarse y aplicarse sin que se apelmase. Serían como una especie de anticoagulante. Técnicamente, se habla de solvente en la etapa de fabricación y de diluyente en la etapa previa a la aplicación de la pintura. Pero en realidad se trata del mismo producto químico y coloquialmente se pueden usar ambos términos de forma indistinta.

 

¿Por qué algunas pinturas pueden disolverse en agua y otras no?

 

 

Pintura al solvente

 

Es aquella en cuya elaboración se utilizó como solvente un químico tal como el conocido con su nombre comercial “Thinner”. Luego, para diluirla al momento de pintar, usaremos el mismo producto como diluyente. Y para lavar los pinceles y otras herramientas, también.

 

Además del Thinner se puede usar aguarrás, igualmente conocida. Otros productos pueden indicar que sean diluidos en acetona, poliuretano u otros. No todos son iguales, de hecho hay una escala de más suaves a más fuertes. El aguarrás estaría entre los primeros, mientras que los clorocauchos, poliuretanos y epoxi, son ya más tóxicos.

 

Pero veamos cuáles son las características de la pintura al solvente:

 

Es muy resistente a los factores climáticos, por lo cual puede aplicarse dentro y fuera de un edificio.

 

Tarda mucho más tiempo en secarse que la pintura al agua. Entre mano y mano, dependiendo el tipo de producto, se deben esperar unas 24 hs.

 

El olor es muchísimo más intenso que el de la pintura al agua, debido a los diluyentes. Por lo que se recomienda pintar ventilando bien los ambientes si se está en el interior. Caso contrario, recomendamos usar una mascarilla.

 

 

Pintura al agua

 

En el caso de las pinturas denominadas “al agua”, ese químico solvente o diluyente que mencionamos en el párrafo anterior, es el agua. No se necesita Thinner ni ningún otro producto similar. El agua de la canilla es suficiente.

 

La pintura al agua se considera mucho más eco-amigable, por el tipo de pigmentos y otros componentes con los que se elabora. Basta olerla y comparar con el olor penetrante de las pinturas sintéticas, para notar la nocividad de éstas respecto a aquella.

 

¿Por qué algunas pinturas pueden disolverse en agua y otras no? Foto plano cenital de una lata pequeña de pintura celeste con un pincel apoyado en el borde.

 

Pero esa no es la única ventaja de la pintura al agua:

 

La pintura al agua es tan resistente como la sintética. Puede aplicarse en interiores como en exteriores sin temor a la erosión que puede generar el clima.

 

Es mucho más rápida para secar. Entre mano y mano tan solo hay que esperar una hora. Esto permite que el tiempo total de secado sea como máximo de unas 6 horas. Dependiendo, claro, de la humedad ambiente.

 

Como bien adelantamos, tiene olores más suaves y menos tóxicos. Los solventes tales como el thinner, pueden generar dolores de cabeza o mareos si la exposición a ellos es alta o sin ventilación en el ambiente.

 

Por lo general es lavable. Desde luego, para un mejor resultado habrá que respetar las correspondientes instrucciones.

 

Viene en distintos acabados: mate, brillo y satinado. El  mate es el recomendado para disimular imperfecciones. El brillo es sencillo de limpiar, basta pasar un trapo con un poco de agua y jabón. El satinado da la terminación más fina y también es super lavable.

 

 

¿Por qué algunas pinturas pueden disolverse en agua y otras no?

 

 

Tipos de pinturas al agua

 

Ya que estamos, aprovecharemos para explayarnos un poco sobre la pintura al agua. De su tipo podemos encontrar a su vez dos subtipos:

 

Acrílica. Tienen un secado muy rápido, pero la desventaja es que pierden algo de pigmentación una vez secas. Existe quizás el prejuicio de que si una pintura se diluye con agua, una vez aplicada la lluvia podría generar el mismo efecto. Sin embargo esa creencia es errónea. Una vez que la pintura al agua se seca, se vuelve altamente resistente al agua, por lo cual no se va a despintar ni a descascarar por acción de la lluvia.

 

Vinílica. Su olor es más suave que el de la acrílica y posee una buena aplicabilidad. Presenta un buen acabado, es altamente lavable y resiste bien ciertos roces.

 

 

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